domingo, 28 de julio de 2013

NUNCA SE SABE LO FUGAZ QUE PUEDE SER LA FELICIDAD.

A veces el dolor se convierte en una parte tan grande de tu vida, que esperas que siempre esté ahí, porque ya no recuerdas la última vez que no estuvo en tu vida. Pero entonces, un día, sientes algo más, algo que parece malo, probablemente porque es algo desconocido. Y en ese momento, te das cuenta de que eres feliz. La felicidad nos llega de muchas formas, en la compañía de buenos amigos, en lo que sentimos cuando hacemos realidad el sueño de otra persona, en la promesa de una esperanza renovada. Es bueno que nos permitamos ser felices, porque nunca se sabe lo fugaz que puede ser la felicidad.

2 comentarios:

  1. Bonita entrada, muchas veces somos felices y no nos damos cuenta, y agrandamos pequeños problemas y cuando llega uno de verdad no sabemos controlarlo... Y poco a poco aprendemos a ver la felicidad :)
    Un graaan saludo!

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  2. Pues si, llevas toda la razon, un besito :D

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